Quien consulta para hacer constelaciones individuales (CI) trae alguna situación que limita su vida actual: dificultad en las relaciones, trastornos emocionales, una afección o enfermedad, problemas en relación a metas u objetivos, etc.
Muchos de ellos se repiten una y otra vez, como un destino, del cual parece imposible librarse. (
ver+)
La forma de trabajo es vivencial. El consultante despliega su propio campo de información facilitando una experiencia transmutadora.
Se puede tomar una o varias sesiones de acuerdo a los temas a resolver y a la disposición del consultante a querer explorar las dinámicas limitantes presentes en su sistema familiar. Esta metodología permite, en varios encuentros, llegar a experiencias de profunda transformación.
Cada sesión dura entre 50 minutos y una hora. El tiempo entre sesiones puede ser variable, desde una o dos veces por semana hasta una vez por mes. Lo cual se pacta con cada consultante de acuerdo a su situación particular.